“Todos somos esnobs aunque no lo sepamos”, dice Hugo Beccacece en un acerado artículo publicado en el “ADN Cultura” del diario La Nación Según Beccacece, se trata de un pequeño vicio universal por la novedad a ultranza, por pertenecer a círculos exclusivos y dejar afuera a los otros.
El mundo moderno, con su exigencia de resultados inmediatos y óptimos, deshumaniza al hombre, convirtiéndole en mero instrumento productivo encaminado al logro de metas admitidas dentro de los parámetros de la globalización (competencia, eficiencia).
Por estas fechas de cada año, el nombre de Mario Vargas Llosa suena y resuena como el eterno candidato, y uno de los grandes favoritos al Premio Nobel de Literatura. Sin embargo, éste parece ser un premio esquivo al coloso latinoamericano, quien, dicho sea de paso, ya ha conseguido todo tipo de distinciones, desde el Premio Rómulo Gallegos, en 1967, pasando por el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, en 1986, y, por supuesto, el Premio Miguel de Cervantes, en 1994 —máximo galardón en lengua castellana—.
Sucede a veces. Los ideales altruistas y filántropos derivan en posiciones obtusas que marcan grandes y equivocadas distancias de la realidad. Esto parece haber sucedido con la directora de Coalición Regional Contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATW-LAC, por sus siglas en inglés), quien pretende denunciar, entre otros, al Premio Nobel Gabriel García Márquez por apología a la prostitución infantil que supuestamente se haría en el filme de la última novela de Gabo, Memorias de mis putas tristes.denunciar, entre otros, al Premio Nobel Gabriel García Márquez por apología a la prostitución infantil que supuestamente se haría en el filme de la última novela de Gabo, Memorias de mis putas tristes.
diciembre 11, 2009 porFrank López Guerrero
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